Calidad microbiológica de la salmuera utilizada en el proceso de elaboración de quesos frescos artesanales en una quesera de Quimiag-Chimborazo.

Se analizó la calidad microbiológica de la salmuera empleada en una quesera artesanal de la parroquia rural Quimiag -Chimborazo, considerando que el salado es un punto crítico durante la elaboración de quesos. Se muestrearon los insumos y materiales utilizados para la elaboración de la salmuera, los...

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Detalles Bibliográficos
Autores: Arguello, Paola, Albuja, Ana, Pacurucu, Ana Rafaela, Pilamunga, Carlos
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2020
País:Ecuador
Institución:Escuela Superior Politécnica de Chimborazo
Repositorio:Repositorio Escuela Superior Politécnica de Chimborazo
Idioma:español
OAI Identifier:oai:dspace.espoch.edu.ec:123456789/14589
Acceso en línea:http://dspace.espoch.edu.ec/handle/123456789/14589
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:SALMUERA
QUESO ARTESANAL
CALIDAD MICROBIOLÓGICA
BRINE
ARTISANAL CHEESE
MICROBIOLOGICAL QUALITY
Descripción
Sumario:Se analizó la calidad microbiológica de la salmuera empleada en una quesera artesanal de la parroquia rural Quimiag -Chimborazo, considerando que el salado es un punto crítico durante la elaboración de quesos. Se muestrearon los insumos y materiales utilizados para la elaboración de la salmuera, los utensilios, manipuladores y el ambiente de producción desde su preparación hasta el día que se descarta esta solución. Los recuentos microbianos de la sal nueva y reutilizada sobrepasaron los límites de la norma ecuatoriana para sal de consumo humano, excepto E. coli en la sal nueva, mientras que en el agua se identificó S. aureus aún después del calentamiento recibido previo uso; los valores del ATP medido en utensilios y manipuladores se encontraron entre 86,5 a 5279,7 URL; y, el conteo microbiano en el ambiente excedió lo establecido por la Asociación Americana de Salud Pública de Estados Unidos. El nivel de S. aureus en la salmuera supera el límite de la normativa nacional para quesos frescos desde su elaboración, y para E. coli y aerobios mesófilos alcanza el máximo permitido al día 5, evidenciándose una corta vida útil, falta de prácticas correctas de higiene y el uso de materia prima contaminada durante el salado.