Metales pesados en truchas arcoíris (Oncorhynchus mykiss) de crianza intensiva de la zona noroeste del lago Titicaca

Los sedimentos del lago Titicaca contienen metales pesados de origen minero, sugiriendo la contaminación de las granjas de peces que se desarrollan en sus aguas. El presente estudio tuvo como objetivo evaluar la concentración de metales pesados en los músculos de truchas arcoíris (Oncorhynchus mykis...

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Detalhes bibliográficos
Autores: Chui, Heber N., Roque, Bernardo, Huaquisto, Edilberto, Sardón, Danitza L., Belizario, German, Calatayud, Alfredo P.
Tipo de documento: artigo
Estado:Versão publicada
Data de publicação:2021
País:Perú
Recursos:Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Repositório:Revistas - Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Idioma:espanhol
OAI Identifier:oai:revistasinvestigacion.unmsm.edu.pe:article/20398
Acesso em linha:https://revistasinvestigacion.unmsm.edu.pe/index.php/veterinaria/article/view/20398
Access Level:Acceso aberto
Palavra-chave:essential chemical elements
oncorhynchus mykiss
inductively coupled plasma
metales pesados
plasma de acoplamiento inductivo
truchas
Descrição
Resumo:Los sedimentos del lago Titicaca contienen metales pesados de origen minero, sugiriendo la contaminación de las granjas de peces que se desarrollan en sus aguas. El presente estudio tuvo como objetivo evaluar la concentración de metales pesados en los músculos de truchas arcoíris (Oncorhynchus mykiss) criadas en la zona noreste del lago Titicaca (3812 msnm), ubicado en las provincias de Puno y Huancané, Perú. Los metales pesados presentes en la carne de trucha se analizaron a través del método espectrofotométrico utilizando la técnica de plasma de acoplamiento inductivo junto a un espectrofotómetro de emisión óptica ICP-OES. La secuencia de la concentración de metales pesados hallada en los músculos de las truchas colectadas de la provincia de Puno fue: Zn > Fe > Cd > Mn > Pb > Cu > Hg y en la provincia de Huancané fue: Zn > Fe > Mn > Cu > Pb > Cd > Hg. Las concentraciones halladas no superaron los límites máximos permisibles recomendados por WHO/FAO, por lo que las truchas de las zonas evaluadas son aptas para el consumo humano.