Fundamentos teóricos de la violencia por causa de honor. Revisión del estado de la cuestión

Los crímenes de honor son una forma de violencia cometida para restaurar el honor familiar o comunitario a través del castigo, frente al incumplimiento de normas de conducta sexual impuestas a la mujer por motivos culturales, religiosos o de género. Esta investigación presenta los resultados de una...

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Detalhes bibliográficos
Autores: Montoya Rodriguez, Maria Victoria Steffany, Villacampa Estiarte, Carolina
Formato: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2025
País:España
Recursos:Varias* (Consorci de Biblioteques Universitáries de Catalunya, Centre de Serveis Científics i Acadèmics de Catalunya)
Repositorio:Recercat. Dipósit de la Recerca de Catalunya
OAI Identifier:oai:recercat.cat:10459.1/468674
Acesso em linha:https://doi.org/10.20318/femeris.2025.9743
https://hdl.handle.net/10459.1/468674
Access Level:acceso abierto
Palavra-chave:Honor
Violencia de género
Delitos culturalmente motivados
Descrição
Resumo:Los crímenes de honor son una forma de violencia cometida para restaurar el honor familiar o comunitario a través del castigo, frente al incumplimiento de normas de conducta sexual impuestas a la mujer por motivos culturales, religiosos o de género. Esta investigación presenta los resultados de una revisión sistemática realizada en dos bases de datos -Scopus y WoS- sobre literatura publicada entre 2016 y 2023 acerca de los fundamentos teóricos de la violencia por causa de honor, compuesta por 40 artículos. Los resultados revelan la compleja interacción entre tradiciones culturales, parámetros religiosos y arquetipos de socialización patriarcal que legitiman esta violencia e identifican dos tipos de aproximaciones. Por un lado, las culturalistas, que la conciben como una expresión de tradiciones y mandatos religiosos, en cuya virtud estos delitos o son justificados por la comunidad, ocasionando la atenuación o exclusión de la responsabilidad penal, o son repudiados penalmente planteando la segregación de dichas culturas. Por otro lado, las que la caracterizan como una manifestación de violencia de género además de un grave atentado a los derechos humanos, atribuyendo su producción a sistemas patriarcales de discriminación por género, quienes proponen la persecución penal de quienes la practican. Se concluye que, aun siendo mayoritaria su caracterización como violencia de género, existe consenso en que la respuesta institucional no debe perpetuar la opresión de las mujeres que la padecen, sino promover el respeto por formas de resistencia local que fomenten su autonomía. De tal manera que, además de proscribirse penalmente los crímenes por honor, deben formularse respuestas estatales preventivas y culturalmente sensibles, enfocadas en la protección de la víctima como actor protagónico.