Aproximación filosófica a la pedagogía paidocéntrica

El ser humano nunca está totalmente hecho y acabado. En esta tarea de realización, es fundamental el papel de la educación. La pedagogía que tradicionalmente ha dominado se ha basado en el maestro y en los contenidos que éste tiene que transmitir a los alumnos. El acto pedagógico no consiste meramen...

ver descrição completa

Detalhes bibliográficos
Autor: Gutiérrez Pozo, Antonio
Formato: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2023
País:España
Recursos:Universidad de Sevilla (US)
Repositorio:idUS. Depósito de Investigación de la Universidad de Sevilla
OAI Identifier:oai:idus.us.es:11441/141505
Acesso em linha:https://hdl.handle.net/11441/141505
https://doi.org/10.17163/soph.n34.2023.05
Access Level:acceso abierto
Palavra-chave:Educación
Magistocentrismo
Logocentrismo
Paidocentrismo
Enseñar
Aprender
Descrição
Resumo:El ser humano nunca está totalmente hecho y acabado. En esta tarea de realización, es fundamental el papel de la educación. La pedagogía que tradicionalmente ha dominado se ha basado en el maestro y en los contenidos que éste tiene que transmitir a los alumnos. El acto pedagógico no consiste meramente en enseñar unos contenidos. El núcleo educativo está localizado en la experiencia del aprender. No aprendemos porque el maestro nos ofrezca los contenidos. Solo los aprendemos de verdad cuando los descubrimos. Una buena pedagogía tiene que intentar hacer sentir la necesidad del saber para que el alumno lo busque y lo descubra. El maestro debe enseñar ante todo el propio afán de aprender. Contra esta educación del magistocentrismo y logocentrismo, la educación paidocéntrica se funda sobre el aprender del alumno porque considera que la educación es educarse: el maestro sigue siendo esencial. Su función es conseguir que el alumno aprenda por sí mismo. Lo que tiene que enseñar es el ‘dejar aprender’. Saber no consiste en disponer de conocimientos, sino en tener conciencia de la propia ignorancia; y, en consecuencia, estar abierto al aprendizaje. Saber es poder preguntar, pues solo puede aprender quien puede hacer preguntas, quien quiere saber, tiene que enseñar a preguntar, porque solo se aprende preguntando: el maestro enseña cuando él mismo aprende enseñando.