Apocalipsis zombi: el grito sofocado de nuestros mayores, reflejo de un modelo de sociedad agotado

El desfile imparable de crisis desde inicios del siglo XXI encuentra eco en la ciencia ficción. No es casualidad que desde entonces la figura del zombi haya proliferado en la ficción literaria y cinematográfica mundial. Además de apuntar nuestros defectos globales, también resulta idóneo para explor...

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Detalhes bibliográficos
Autor: Álvarez Álvarez, Raquel
Formato: artículo
Fecha de publicación:2025
País:España
Recursos:Universidad de Alcalá (UAH)
Repositorio:e_Buah Biblioteca Digital Universidad de Alcalá
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ebuah.uah.es:10017/64928
Acesso em linha:http://hdl.handle.net/10017/64928
Access Level:acceso abierto
Palavra-chave:Zombi
Edadismo
Capitalismo
Apocalipsis
Pesimismo
Zombie
Ageism
Capitalism
Apocalypse
Pessimism
Literatura
Literature
Descrição
Resumo:El desfile imparable de crisis desde inicios del siglo XXI encuentra eco en la ciencia ficción. No es casualidad que desde entonces la figura del zombi haya proliferado en la ficción literaria y cinematográfica mundial. Además de apuntar nuestros defectos globales, también resulta idóneo para explorar la alienación de las minorías. Las tres propuestas de Pedro Escudero Zumel, Juan de Dios Garduño y Fabien Clavel que analizamos otorgan el protagonismo a los mayores, minoría “débil” excluida del modelo de sociedad edadista y productivista. El (mal)trato padecido por los mayores y la correspondiente pérdida de valores resaltan en la figura del zombi capitalista. Otro enfoque es la exclusión experimentada por ancianos y zombis, primera comparación pudiendo definirse como “zombificación social”. Destaca la obstinación de esos héroes insólitos en su apego a la vida en un enfrentamiento entre “zombis sociales” y “zombis modernos”. De ello se desprende una melancolía paternalista. La segunda comparación amplía la reflexión en torno al concepto de fin, aunando los destinos individuales de los héroes y los de una civilización moribunda. Los primeros, envueltos en su propia revuelta triste y solitaria, acompañan solidariamente el crepúsculo del mundo, en vez de salvarlo. Estamos ante un fatalismo irremediable sin cabida para una adaptación postapocalíptica. Los héroes son arrancados de su aislamiento para asistir al declive de la civilización y a su propia muerte, quedando en el aire la cruel pregunta: ¿qué sentido ha tenido todo esto?