Que a nadie le asuste el oído… Fábulas sobre señales de peligro y farsantes (primera parte)

Que a nadie le asuste el oído antes que la vista», dice el león en una fábula clásica de Esopo (1997, 309), que advierte sobre los posibles engaños de lo percibido por los oídos, sin intervención de la vista. Siglos después, el escritor barroco Diego Saavedra Fajardo insistirá: «El examen de las ore...

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Detalhes bibliográficos
Autores: Sevilla-Vallejo, Santiago, Fuente González, Miguel Ángel de la
Tipo de documento: artigo
Estado:Versão preliminar
Data de publicação:2023
País:España
Recursos:Universidad de Salamanca (USAL)
Repositório:GREDOS. Repositorio Institucional de la Universidad de Salamanca
OAI Identifier:oai:gredos.usal.es:10366/156807
Acesso em linha:http://hdl.handle.net/10366/156807
Access Level:Acceso aberto
Palavra-chave:Fábulas
5701.07 Lengua y Literatura
Descrição
Resumo:Que a nadie le asuste el oído antes que la vista», dice el león en una fábula clásica de Esopo (1997, 309), que advierte sobre los posibles engaños de lo percibido por los oídos, sin intervención de la vista. Siglos después, el escritor barroco Diego Saavedra Fajardo insistirá: «El examen de las orejas [de]pende de otro; el de los ojos, de sí mismo. Aquellos [los oídos] pueden ser engañados, y estos [los ojos] no» (Saavedra 1988, 358). Hay que complementar unos sentidos con otros. Con respecto a los peligros, hay que distinguir dos tipos: los físicos (agresiones, incluida la muerte) y los perjuicios o desventajas, que podían afectar a un individuo o a grupo social más o menos definido. De todas formas, las fábulas, con su simbología animal, no son un manual de supervivencia en los peligros de ambientes salvajes, sino metáforas de la sociedad humana y sus luchas internas