La memoria del viajero romántico (Rehabilitación del Castillo de Luna. Mairena del Alcor. Sevilla)

En Mairena del Alcor, localidad sevillana de la comarca de Los Alcores, nombre de una singular elevación geológica de roca arenaria que atraviesa serpenteando la planicie agrícola del valle del Guadalquivir al Este de la provincia, Jorge Bonsor, viajero inglés de finales del siglo XIX, adquirió fasc...

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Detalhes bibliográficos
Autores: García Márquez, Pura, Rubiño Chacón, Ignacio, Rubiño Chacón, Luis
Formato: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2011
País:España
Recursos:Universidad de Sevilla (US)
Repositorio:idUS. Depósito de Investigación de la Universidad de Sevilla
OAI Identifier:oai:idus.us.es:11441/147048
Acesso em linha:https://hdl.handle.net/11441/147048
Access Level:acceso abierto
Palavra-chave:Castillo de Luna
Mairena del Alcor
Rehabilitación
Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico
Descrição
Resumo:En Mairena del Alcor, localidad sevillana de la comarca de Los Alcores, nombre de una singular elevación geológica de roca arenaria que atraviesa serpenteando la planicie agrícola del valle del Guadalquivir al Este de la provincia, Jorge Bonsor, viajero inglés de finales del siglo XIX, adquirió fascinado los restos del castillo medieval que emerge tallado en la roca, integrante de la cadena de fortalezas que defendían la ciudad de Sevilla, fijando allí la que sería su residencia hasta su muerte acaecida en 1930. Considerado el precursor de la arqueología sistemática en Andalucía, Bonsor clasificó y expuso el prolijo material de rescate procedente de los muchos yacimientos que excavó, llegando a ser propietario de la necrópolis romana de Carmona. Una parte del resultado de sus investigaciones se expuso en condiciones precarias, junto a sus variopintas pertenencias y mobiliario en la casa-museo que construyó en el patio de armas del castillo. La Junta de Andalucía, tras comprar la propiedad a la familia del ilustre personaje, alcanzó acuerdos de cesión del legado, cuyo depositario es el Ayuntamiento, para convertir el conjunto en un pequeño museo, archivo y centro de investigación. Coordinado por el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH), este proyecto plantea la adecuación del conjunto para albergar la “Colección Bonsor” mediante la restauración del castillo, la edificación doméstica, el jardín y el olivar que constituyen la propiedad, completándolo con una serie de piezas de nueva planta. En un nuevo estrato elevado sobre el jardín, el pabellón de archivo que sustituye al que ocupa ahora idéntico emplazamiento, y la sala de exposiciones ubicada en el primer foso reflejando simétricamente la casa, articulan escalas y recorridos para construir una imagen unitaria desde los fragmentos. Entre ruinas ciclópeas, conjugando pesantez y ligereza en un juego abstracto de materiales y transparencias, el proyecto quiere ser heredero atento de los arabescos que el devenir histórico y el viajero romántico trazaron para siempre sobre la primitiva atalaya.