Administración de seguros.

Dice un dicho popular que nadie tiene la vida comprada y es precisamente la toma de conciencia de esta porción de sabiduría la que orienta el esfuerzo realizado por empresas y organizaciones para proveer de seguridad a sus clientes. La seguridad, no de que no va a pasar nada, sino la seguridad de qu...

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Detalles Bibliográficos
Autores: Burgos Burgos, John Eddson, Eras Agila, Rosana de Jesús, Lalangui Balcázar, Margot Isabel
Tipo de recurso: libro
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2015
País:Ecuador
Institución:Universidad Técnica de Machala
Repositorio:Repositorio Universidad Técnica de Machala
Idioma:español
OAI Identifier:oai:repositorio.utmachala.edu.ec:48000/6879
Acceso en línea:http://repositorio.utmachala.edu.ec/handle/48000/6879
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:SEGUROS PATRIMONIALES
GESTION FINANCIERA
LEY GENERAL DE SEGUROS
POLIZAS Y TARIFAS
Descripción
Sumario:Dice un dicho popular que nadie tiene la vida comprada y es precisamente la toma de conciencia de esta porción de sabiduría la que orienta el esfuerzo realizado por empresas y organizaciones para proveer de seguridad a sus clientes. La seguridad, no de que no va a pasar nada, sino la seguridad de que si llega a pasar algo, uno o sus familiares no estarán completamente solos para volver a empezar, que se tendrá a la mano disponible un recurso para poder resarcir un daño, comenzar de nuevo y recuperarse de la mejor manera ante una contingencia. Los bienes y los seres humanos estamos expuestos a sufrir cualquier tipo de siniestralidad, y para remediar en parte lo dañado o afectado aparece como actividad económica el seguro, que no es otra cosa más que un acuerdo entre dos partes que se comprometen la una a cancelar un valor económico conocido como prima y la otra reconocer un valor económico en caso de que la persona o un bien haya sufrido un incidente, conocida como cobertura. Este contrato escrito es conocido popularmente como Póliza en la que se manifiesta por escrito los derechos y obligaciones de las partes. Entrando al campo legal la empresa aseguradora se compromete a que si la persona que compró el seguro sufre algún daño en su persona (enfermedades o accidentes e incluso la muerte), o en algunos de sus bienes (automóvil, empresa, maquinarias, edificios) por cualquier motivo (Asalto, atraco, disturbios, ataques terroristas), dicha persona (o quien ella haya designado como beneficiario) recibirá una indemnización fijada en el contrato de seguro.