Desarrollo de habilidades sociales de niños de 6 años con trastorno del espectro autista a través de las Historias Sociales Activas

La presente investigación hace referencia al uso de las historias sociales activas como complemento en el desarrollo de las habilidades sociales en los niños y niñas con Trastorno del Espectro Autista. Los niños que presentan trastorno del espectro autista carecen o tiene un deficiente desarrollo en...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Moreano Carranco, Daniela Fernanda
Tipo de recurso: tesis de maestría
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2015
País:Ecuador
Institución:Universidad Tecnológica Equinoccial
Repositorio:Repositorio Universidad Tecnológica Equinoccial
Idioma:español
OAI Identifier:oai:repositorio.ute.edu.ec:20.500.13066/15816
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/20.500.13066/15816
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:EDUCACION PARVULARIA
HABILIDADES SOCIALES
NIÑOS AUTISTAS
MAGISTER EN EDUCACION ESPECIAL
Descripción
Sumario:La presente investigación hace referencia al uso de las historias sociales activas como complemento en el desarrollo de las habilidades sociales en los niños y niñas con Trastorno del Espectro Autista. Los niños que presentan trastorno del espectro autista carecen o tiene un deficiente desarrollo en sus habilidades sociales por esto reaccionan de dos maneras diferentes ante las situaciones que no pueden manejar, con una conducta pasiva, al evitar situaciones o por lo contrario al acceder a las demandas de los demás para no exponerse a enfrentamientos, o con una conducta agresiva, al elegir por otros o vulnerar los derechos de los demás para obtener lo que quieren, por esto muy a menudo tienen grandes dificultades en situaciones cotidianas. Las historias sociales son estrategias que ayudan a regular el comportamiento de los niños con TEA y por ende influye en su aprendizaje, estas estrategias deben ser aplicadas en el momento justo en el que ocurre un conflicto, sirven también como medio de comunicación para que los niños con este trastorno puedan expresar lo que sienten, decir lo que piensan e inclusive poder defenderse, sin generar episodios de ansiedad o nerviosismo, y de esta manera reducir conductas agresivas.