Rosario de Santa Fé, cartografía y población, 1744-1942

La ciudad de Rosario de Santa Fe representa un fenómeno particular entre las de la República Argentina. Encabeza a todas las ciudades del país, surgidas espontáneamente a la vida urbana por impulso creciente de los factores topográficos, climáticos, sociales, comerciales y geográficos, que los acont...

ver descrição completa

Detalhes bibliográficos
Autor: Besio Moreno, Nicolás
Tipo de documento: artigo
Estado:Versão publicada
Data de publicação:1943
País:Argentina
Recursos:Universidad Nacional de La Plata
Repositório:SEDICI (UNLP)
Idioma:espanhol
OAI Identifier:oai:sedici.unlp.edu.ar:10915/121807
Acesso em linha:http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/121807
Access Level:Acceso aberto
Palavra-chave:Ciencias Naturales
Topografía
Cartografía
Rosario
Santa Fé
1744-1942
Descrição
Resumo:La ciudad de Rosario de Santa Fe representa un fenómeno particular entre las de la República Argentina. Encabeza a todas las ciudades del país, surgidas espontáneamente a la vida urbana por impulso creciente de los factores topográficos, climáticos, sociales, comerciales y geográficos, que los acontecimientos transformaron, lenta o apresuradamente, en poderosos instrumentos de grandeza y poderío por encima de la voluntad gobernante. Otras grandes aglomeraciones humanas de nuestro territorio, nacieron ante la proposición deliberada, a veces remota, de los magistrados públicos, generando ese otro sector de ciudades, a cuyo frente milita Buenos Aires, fundadas protocolar y solemnemente por el mandatario, en acto constitucional preestablecido. Así no surgió Rosario, tanto que bien no se ha podido determinar cómo nació. Trataremos de establecerlo aproximadamente más adelante. De la conjetura a la afirmación, de la hipótesis a la certeza, nada es científicamente exacto ni históricamente comprobado en materia de sus prístinas horas. Los propios factores geográficos que bien justifican la existencia de esta gran ciudad, como segunda de la República, no explican debidamente por qué le cupo a ella, y no a otras de sus vecinas, en la margen occidental del gran río, la ventura de crecer y dilatarse hasta constituir el emporio, fortaleza y carácter de metrópoli en el país, como no sea por las virtudes austeras de sus antiguos primeros pobladores. La inmensa corriente, a cuyo borde está Rosario erigido, y que reune las aguas del trópico y ecuador, del Ande, los llanos y los bosques, del oriente y el poniente de América austral, se divide generosamente en multitud de brazos en todo el curso medio e inferior, hasta unirse al Uruguay en la función primordial de transfigurarse en el río de la Plata.