Notas sobre las formas expresivas de las nuevas derechas: Las subjetividades de las mayorías en disputa

El paisaje de las nuevas derechas se puede leer sobre el fondo de un anudamiento paradójico, esa tensión irresuelta, entre esa capacidad de movilización y expresión que dan cauce a una subjetividad entrenada en décadas de neoliberalismo, y su captura en dispositivos de expresión –paradigmáticamente,...

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Detalles Bibliográficos
Autores: Gago, Maria Veronica, Giorgi, Gabriel Alejandro Giorgi
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2022
País:Argentina
Institución:Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Repositorio:CONICET Digital (CONICET)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ri.conicet.gov.ar:11336/223608
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11336/223608
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:SUBJETIVIDADES POLÍTICAS
MAYORÍAS
NUEVAS DERECHAS
FEMINISMOS
https://purl.org/becyt/ford/6.5
https://purl.org/becyt/ford/6
Descripción
Sumario:El paisaje de las nuevas derechas se puede leer sobre el fondo de un anudamiento paradójico, esa tensión irresuelta, entre esa capacidad de movilización y expresión que dan cauce a una subjetividad entrenada en décadas de neoliberalismo, y su captura en dispositivos de expresión –paradigmáticamente, las plataformas digitales—, que, en muchos casos, redirigen esas capacidades hacia la profundización de relaciones de propiedad intactas e incluso profundizadas en su violencia (la guerra cotidiana por “proteger” lo propio y lo poco que se tiene). Es en relación con este tipo de disputa sobre la determinación de una libertad contrapuesta al cúmulo de violencias neoliberales que los feminismos en sus modos de construir alianzas políticas tienen capacidad de impulsar. Esto supone dar el crédito a los feminismos y movimientos de disidencia sexual en sus composiciones migrantes, faveladas, sindicales, universitarias, rurales, indígenas, populares, etc., y a su carácter masivo, radical y transnacional, como dinámicas cruciales de desestabilización del orden sexual, de géneros y, por lo mismo, del orden político neoliberal, porque materializan la disputa por las derivas de las crisis que desde 2008 no paran de profundizarse.