Montañas sagradas en el País Vasco y su mitologia

Numerosas montañas en el país vasco han devenido en centros de peregrinaje, adonde los lugareños acuden en romería para la realización de ritos de purificación y sanación. Por su parte, los monumentos megalíticos emplazados en las alturas montañosas son atribuidos en el folclore local a “gentiles” d...

Full description

Bibliographic Details
Author: Ceruti, Maria Constanza
Format: article
Status:Published version
Publication Date:2011
Country:Argentina
Institution:Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Repository:CONICET Digital (CONICET)
Language:Spanish
OAI Identifier:oai:ri.conicet.gov.ar:11336/14094
Online Access:http://hdl.handle.net/11336/14094
Access Level:Open access
Keyword:MONTAÑAS
MITOLOGIA
ARQUEOLOGIA
PAIS VASCO
ANDES
https://purl.org/becyt/ford/6.1
https://purl.org/becyt/ford/6
Description
Summary:Numerosas montañas en el país vasco han devenido en centros de peregrinaje, adonde los lugareños acuden en romería para la realización de ritos de purificación y sanación. Por su parte, los monumentos megalíticos emplazados en las alturas montañosas son atribuidos en el folclore local a “gentiles” de gigantesco tamaño y deforme apariencia, custodios de cuantiosos tesoros materiales y de conocimiento. Las “brujas” que se ocultaban de los inquisidores en cuevas de la montaña han inspirado la figura mitológica de Mari, cuya morada se encuentra en los picos más abruptos y elevados de la cordillera cantábrica y los Pirineos. Su cohorte de lamias ondinas y sorginas hechiceras sigue morando en las oquedades de los bosques que tapizan sus faldas. Para la realización de esta investigación, la autora visitó diversos sitios megalíticos emplazados en altura, incluyendo el dolmen de Sagastieko Lepua la cima del cerro Akolaxtara y el cromlech de Mulisko Gaina, en las alturas del cerro Oindi; así como los dólmenes asociados con las “campas” y las “chabolas” pastoriles en las faldas del macizo de Aizgorri. También visitó la basílica de San Ignacio y la casa torre de la familia Loyola, además de la ermita museo de San Martin de Iraurgi, el parque arqueológico de Tolosa y el museo de San Telmo en Donostia. En compañía de montañistas vascos ascendió a las cumbres de los montes Txindoki, Uzterre y Ernio, subiendo también a pie a las cimas de los montes cantábricos de Urgull e Igueldo. La mitología vasca fue introducida en América durante la conquista y colonización; por el accionar de los misioneros y con el aporte de la inmigración. El folclore andino se ha nutrido de este sistema de creencias, generando figuras y relatos cuya naturaleza sincrética se comprende más cabalmente a la luz de las contribuciones europeas, frecuentemente desapercibidas o ignoradas. De allí la importancia de considerar a la mitología vasca en el marco de los estudios antropológicos en torno a las montañas sagradas de Latinoamérica.